Hiljaiset – traducción

Hiljaiset – traducción

Lahoava sivuston taustakuva

LOS SILENCIOSOS

Por fin ha llegado la hora,
La luz del día se ha extinguido,
Cuando llaman a la puerta,
Y desde el pórtico observan.

Han llegado los de dedos en garfio
A este lecho de enfermedad,
Y han cerrado el cerrojo de la vida.

Y así entran los portadores,
El pequeño pueblo, los reclamadores,
Con sus grandes abrigos blancos,
Con sudarios manchados de moho.

Es el tiempo del último viaje,
La marcha de los lisiados.
Los carros esperan en el patio,
La comitiva ya está en pie.

«Alzate, hada sin cráneo,
Ave sin huesos, echa a volar.


Y los pálidos huéspedes no vinieron sin ser llamados,
En noches de desesperanza los gritos de dolor huyeron de la cabaña.
Oraciones y maldiciones por igual han escuchado,
Y han prometido un hogar, aunque sea uno bajo ningún cielo.»

Ellos, los silenciosos, caminan a mi lado en mi marcha fúnebre.
Nosotros, los silenciosos, marchamos hacia la tierra de los difuntos.


Y la dolorosa tarde de la vida no quedó sin despedida.
La oscuridad cayó sin piedad, y se derrumbó el puente del tiempo.

«Debajo, tu linaje aguarda a su hijo,
Viejos cadáveres vagan.
Hilan el hilo del descanso
En las moradas más sombrías».

Y oculto en el seno de la tierra
Mi pueblo acecha.
Mi cámara ha sido dispuesta
En un hueco entre las raíces.

Y no quedó sin labrar el pedregoso campo de la vida.
Al descanso llegó, sin retorno, el vuelo del ave del alma.

Por fin ha llegado la hora,
Un velo te ha cubierto.
Hemos despertado a la llamada,
Y hemos avanzado en silencio.

Por el largo sendero bajo la tierra,
Para cargar un nuevo despojo,
Venimos a buscarte.
«Venimos a buscarte».
Venimos a buscarte.

Ellos, los silenciosos, caminan a mi lado en mi marcha fúnebre.
Nosotros, los silenciosos, nos cerramos
en la tierra de los difuntos.
Nosotros, los silenciosos. Nosotros, los silenciosos.